En rigor de verdad no es exactamente algo que se pudre sino más bien que se degrada de una situación inicial a otra diferente, pero aportando numerosos elementos esenciales y creando una nueva estructura. Estamos hablando del
Compost, pero también de la Argentina. Si alguien hizo una horrenda novelita sentimental llamada
“Desde el jardín”( Jerzy Kosinski),y luego Hollywood nos empasto a todos con la película; en mi caso bien puedo aburrirlos con mi huerta.
La situación inicial descripta arriba es aplicable a la construcción de nuestra compostera. El pasado fin de semana la hicimos tal como se ve en las imágenes, pero también por curiosa analogía la situación del país, tiene algo de estiércol y cosas pudriéndose a medias. La historia ha dejado de ser algo fijo en las estampas del Billiken y se redescubre dinámica y llena de complejidades. Esto porque como toda actividad humana –por ende intrínsecamente social- depende no de la mirada pasiva del futuro sino de la activa de los presentes.
La compostera: para que sirve
Aportando los elementos orgánicos degradados al suelo este deja de ser “pesado” o poco permeable al agua y aire. El termino correcto del proceso es “compostar”. El Compost mejora la estructura, facilita la retención de humedad y genera una intensa actividad reciclando los desechos orgánicos de la misma huerta, cocina y jardín.
Esta operación es necesaria para regenerar el suelo de una huerta como la que tenemos en casa.
La crisis ¿Sirve para algo?
En un orden nacional también seria adecuado “compostar” la situación plena de degradados principios y acciones que son sociales por su origen pero que tienden a la disgregación. Los prejuicios, las injusticias y los egoísmos de clases sumados a regionalismos egocéntricos
(el porteño como “eje” del país) y la malsana fauna mediática son parte de esos elementos que mezclados están generando una enconada situación que demuestra por paradoja dos cosas:
La Argentina es inmadura y la Argentina ansia madurez política, social, democrática, republicana y federalista.
Para saber como pudrir todo bien podrido, pero no en un sentido de parábola, deben pulsar
“ver mas” y atenerse a las consecuencias.